CULTURA

El rescate de la HENNA, un valor incalculable

A lo largo de la historia, el ser humano ha ido categorizando las habilidades, las técnicas, las artes, etc... poniendo a cada una en un lugar distinto y con un estatus que las caracteriza. Parece ser que muchas de ellas se han valorado más que otras, teniendo en cuenta la posición social de las personas que las practican. 

 

El rescate de la HENNA, un valor incalculable
Imagen: freepik
Imagen: freepik

DESPERTÓ MI CURIOSIDAD 

El haber estudiado bellas artes me ha llevado a investigar profundamente diferentes disciplinas como son la escultura, la pintura, el dibujo manual y digital, la fotografía y el vídeo, entre otras muchas. Y lo cierto es que he descubierto miles de vías para poder comunicar visualmente, ¡y es increíble! 

Hasta entonces la henna era un material que me gustaba experimentar desde que era adolescente, siendo un entretenimiento que desarrollaba mi creatividad mientras dibujaba cada tatuaje. Poder pintar sobre la piel se convertía cada vez más en algo muy llamativo para mí, por lo que decidí tomar nota de cada paso que daba y dedicarle el tiempo que se merece. 

Durante mi recorrido leyendo y buscando sobe la práctica ancestral de la henna, me di cuenta de lo increíble y profundo que podía llegar a ser y entonces tomé conciencia de ello. Algo que empezó a ser un entretenimiento se estaba convirtiendo en un proyecto lleno de historia, arte y poesía. ¿Qué ha sucedido con los tatuajes de henna para aparentar ese poco valor? ¿Por qué algo tan bonito y con tanto peso histórico ha quedado desvalorizado? Estas fueron las primeras preguntas que me surgieron. 

     

ENCONTRANDO RESPUESTAS 

Como decía al principio del texto, toda práctica tiende a categorizarse en relación a la posición de la persona que la realiza. Y en el caso del tinte de la henna, ha sido principalmente una herramienta para pintar a las personas y poder identificarse entre las tribus, siendo un arte que se ha trasladado de generación en generación, entre aldeas, pueblos y pequeñas áreas. Todo comenzó en Egipto pero se extendió por India, Pakistán, Yemen, Marruecos, entre otros muchos, hasta convertirse en una forma tradicional de embellecer las manos de las novias cuando se casaban. 

Puesto que era una práctica generacional, muchas personas que tenían la técnica salían a ofrecer tatuajes de henna a las calles, y para otras personas fue una forma de introducirse al mundo laboral. Y esto lo hacían especialmente las personas a las que se le consideraba parte de la clase media/baja, y aquí comienza su relación. Parece irónico que cuando alguien con poco poder adquisitivo realiza una práctica artística se le dé poco valor, pero cuando una artesanía la genera una gran marca es reconocida mundialmente. 

    

¿QUÉ PODÍA HACER? 

Después de infinitas reflexiones me decanté por rescatarla, trabajarla y plasmarla a tantas superficies como sea posible. Empecé a trabajar en mi marca y a darle valor a cada tatuaje de henna que plasmaba con mis manos, creando mi propio proyecto al que llamé “Kary’s design”. Mi idea principal era seguir ofreciendo este servicio en eventos especiales y tradicionales, dándole una imagen corporativa elegante, utilizando especialmente el dorado. Quería crear una marca con prestigio, con elegancia y de mucha calidad. Porque lo es, y yo lo considero así, aunque muchas personas piensen que soy la más cara del mercado, yo les digo que es el precio 

por rescatar, mantener y desarrollar un trabajo tan manual, tan histórico y bonito como son los diseños de la henna. 

Lo hago por todas las generaciones que han trasladado la esencia de la henna, por todas las madres que han sufrido por las calles haciendo tatuajes por 2 centavos, por el tiempo que he invertido, por las personas que han confiado en mí y por toda la comunidad Karys. 

MIS NUEVOS COMIENZOS 

En otra publicación puedo contar cuál y cómo fue todo el proceso creativo anterior, pero esta vez me estoy centrando en los objetivos de valor. Y me gustaría añadir que la lucha no solo continúa en la creación de productos o los servicios personalizados, sino en su expansión. 

No me gustaría que, llegados hasta este punto, me quedase con todo lo aprendido. Así que he decidido compartir mi conocimiento y enseñar este mundo a todas aquellas personas que sientan la misma curiosidad que yo. Considero que el conocimiento no pertenece a alguien en concreto, sino a todo quien lo quiera descubrir. 

Hace pocos años empecé a impartir cursos en una academia de maquillaje y me encontré con un montón de personas con muchas ganas de aprender, además de disfrutar de la enseñanza... Así pues, este año decidí crear mi propia academia online, a la que llamé “hennalízate” y poder compartir mi aprendizaje en toda España y Latinoamérica. Y la verdad es que la experiencia está siendo increíble. 

Y para acabar me gustaría compartir con [email protected] lectores una frase que ha sido mi motor principal y que se me repite en la mente desde que soy consciente de todo esto: “No importa aquello que decidas hacer, pero hazlo con vocación y de corazón.” 

Web: www.karysdesigns.com 

Academia: www.hennalizate.com 

 

Comentarios
El rescate de la HENNA, un valor incalculable
You are using Opennemas CMS
TRY IT NOW